Desarrollo personal · marzo 2, 2024

La búsqueda de sentido

El vacio existencial, tan frecuente en nuestra sociedad actual, es una sensación de profunda falta de sentido, propósito o satisfacción en la vida. Cuando no tenemos un proyecto de vida, vivimos de gratificaciones instantaneas: Las compras compulsivas, el consumo excesivo de las nuevas tecnologias, las redes sociales… Estas gratificaciones tratan de llenar ese vacio. Además las prisas, las múltiples actividades y la sobrecarga de estímulos apenas nos dejan tiempo para parar, reposar y descubrir hacia donde queremos dirigirnos.

«Cuando no sabes hacia donde navegas…, ningún viento es favorable»

Séneca

Necesitamos esforzarnos y luchar por una meta que merezca la pena. Para eso es necesaria una preparación y estar atentos a las oportunidades que la vida nos ofrezca. Está en nuestras manos decidir qué hacer con lo que tenemos, con la realidad de lo que somos, algo dado, regalado, con el tiempo, con las oportunidades, con nuestros talentos… Conseguir lo que estamos llamados a ser.

En el libro «Ikigai», sus autores Francesc Miralles y Hector García, definen el significado de esta palabra: «Ikigai es una palabra japonesa que significa el sentido de la vida o aquello que te hace levantarte con ilusión cada día. Aquello por lo que vale la pena vivir. Según los japoneses , todos albergamos un ikigai, o incluso varios, en nuestro interior, aunque aún no lo sepamos». En este libro nos hablan de Ogimi un pueblo al norte de Okinawa en Japón, está considerado el lugar más longevo del mundo. Muchos científicos han ido a estudiar a sus habitantes. Una de las conclusiones a las que han llegado en los estudios es que los habitantes de la aldea de los centenarios han encontrado el sentido de su vida manteniendose siempre activos. Dedicando su tiempo a actividades que aman.

Podemos cuestionarnos que es lo que me hace feliz. Que es aquello en lo que soy bueno, que capacidades tengo y que es lo que el mundo necesita. Y del conjunto de estas respuestas puedo descubrir el sentido de mi vida. Desarrollar nuestras capacidades en aquello que nos hace feliz, para ofrecer lo mejor de nosotros y sentirnos útiles. En ese proceso de mejora continua todos salimos ganando. Esto nos lleva a encontrar nuestro lugar en el mundo.

En «El Señor de los anillos» Tolkien puso en boca de Gandalf: «No nos toca a nosotros elegir qué tiempo vivir, sólo podemos elegir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado»

La vida es un regalo. Cada momento es único e irrepetible: La mirada de una persona querida, una sonrisa, un abrazo, respirar, los colores de un atardecer, el vuelo de un pájaro, el canto de un mirlo, el primer sorbo del café o el té de la mañana, la música, el silencio… ¡Todo lo que nos hace sentirnos vivos!. Vale la pena vivir porque llegará un momento en que ya no estaremos aquí. Sin decirlo, sin pensarlo… Todo habrá acabado. No solemos pensar en eso, pero es una realidad que dá más valor a estar vivos, en este instante. Al despertar por la mañana darle un sentido al día que tenemos por delante, es una página en blanco en la que podemos decidir qué voy a escribir. Antes de dormir recordar los buenos momentos del día… No se trata de cambiar el mundo, sino de hacer un mundo más amable con pequeños detalles en nuestra vida cotidiana. Descubrir el sentido de nuestra vida es como encontrar una caja de acuarelas para poder colorear nuestra existencia. Podemos decidir que colores voy a elegir para dibujar este nuevo día.

…Y si aún no has encontrado ese sentido, comparto contigo las célebres palabras de Viktor Frankl: «Si no sabes cúal es tu misión en la vida, ya tienes una: encontrarla»